 |
Vivir o sobrevivir...
Un dicho popular reza " La vida dura tres dias y dos ya han
pasado". El tiempo pasa tan deprisa a nuestro alrededor que tan sólo
nos damos
oportunidad de "sobrevivir", somos esclavos de la rutina y
pasamos cada uno de nuestros dias sumergidos en un mar de problemas y de
situaciones
triviales que pocos momentos libres nos dejan.
Nos acostumbramos... a vivir en nuestra casa y a no tener
otra vista que no sean las ventanas de alrededor. Y como estamos
acostumbrados a no tener vista, luego nos acostumbramos a no mirar
para afuera. Y como no miramos para afuera luego nos acostumbramos
a no abrir del todo las cortinas. Y porque no abrimos
completamente las cortinas luego nos acostumbramos a encender
más temprano la luz.
Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el Sol, olvidamos el
aire, olvidamos la amplitud. Nos acostumbramos...
a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde,
a tomar café corriendo porque estamos atrasados. A comer un sandwich
porque no da tiempo para comer a gusto.
A salir del trabajo porque ya es la noche.
A cenar rápido y dormir con el estómago pesado sin haber vivido
el día.
Nos acostumbramos... a esperar el día entero y oír en el teléfono:
"hoy no puedo ir". A sonreír para las personas sin
recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos. Si el
trabajo está duro, nos consolamos pensando en el fin de semana. Y
peor aún, hacemos pesado nuestro trabajo, y a los demás,
viviendo en las críticas destructivas y en la siembra de la
discordia hablando negatividad y todavía sin argumento alguno.
Y si el fin de semana no hay mucho qué hacer vamos a dormir
temprano y nos acostumbramos a quedar satisfechos porque siempre
tenemos sueño atrasado.
Nos acostumbramos a ahorrar vida que, de poco a poquito, igual se
gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados... nos
perdimos de vivir.
He dedicado algunos instantes a recordar cuándo fue la última vez que
estando en alguna reunión o simplemente charlando con alguien, haya
escuchado algún comentario que dijera algo tan simple, como, "ayer ví
un hermoso atardecer", o bien, " ví a un grupo de aves volar
hacia el
sur ", y aún no puedo recordarlo; piénselo bien y estoy seguro de que
estará de acuerdo conmigo en que éste tipo de comentarios ya no se
escuchan fácilmente.
Alguno pensará en estos momentos que esos son comentarios superficiales
y de gente que no tiene nada sobre qué hablar, que mucho mejor sería
discutir de temas de actualidad como los son las crisis económicas en el
mundo o la falta de valores que vive la sociedad; si bien es cierto
que estos son temas de interés para todos ya que los vivimos 24 horas al
dia, todos los dias, también es cierto que en el mundo existen muchas
cosas más que valen la pena apreciar pero que por decisión propia o de la
misma sociedad nos hemos abstraído de ellas.
Vivimos en un mundo en el cual es más importante saber a cuánto cerró la
bolsa hoy que cómo amaneció nuestra madre, o bien, enterarnos sobre todos
los detalles de 'protagonistas de novela' a preguntar qué tal estará ese amigo
que tengo tiempo sin ver.
Con esto quiero decir que hemos puesto a las personas en un segundo plano,
que nos hemos vuelto frívolos y egoístas, que sólo nos importa lo que
está
en "nuestro" mundo y cualquier situación, persona o cosa que no
pertenezca a él, no nos importa.
Nos hemos olvidado de que somos las personas las que movemos al mundo y no al
revés, hemos olvidado el VIVIR para pasar tan sólo a sobrevivir en un
mundo regido por el caos y la complejidad. Cuantificamos nuestro tiempo en
dinero, no nos importa pasar algunas horas extras en nuestro trabajo para
ganar una mejor posición en la empresa y sentir que así podemos ganar el
mundo, pero nunca nos percatamos que al hacer eso
estamos perdiendo cosas tan grandes como: la infancia de nuestros hijos,
la oportunidad de disfrutar a nuestros padres o de visitar algún amigo. Lo
más irónico de esto es que estas cosas que alimentan y
engrandecen al ser humano son gratis y tan sólo nos cuestan un poco de
nuestro tiempo.
Al escribir estas palabras me he dado cuenta de que es más valioso para mí
pasar 30 minutos con mis hijos jugando fútbol, que pasar tres horas
intentando terminar ese proyecto que de cualquier forma veré mañana. Me
he dado cuenta de que me cuesta menos tomar el teléfono y hablarle a mi madre
para preguntarle sobre qué tal amaneció hoy, a discutir
interminablemente con mis colegas sobre el futuro de las
telecomunicaciones. Me he
dado cuenta de que es más importante para mí escuchar los sueños de mis
amigos, que ver las frivolidades que pasan por la televisión. Me he dado
cuenta de... las cosas que hacen sentirme vivo!
Estoy convencido de que nacimos para VIVIR.
Mira a tu alrededor y ante tanta grandeza, responde: ¿Piensas seguir
sobreviviendo?
|
|
Para reflexionar...
|